15 junio 2006

Cosas que he hecho bajo el cansancio

Cosas que se hacen por falta absoluta de concentración después de llevar demasiadas horas trabajando:

-Lavarme las las manos con pasta de dientes
-Llamar por teléfono a alguien de nombre parecido a quién reálmente quiero llamar
-Intentar arreglar el faro del coche del lado contrario al que no encendía
-Correr creyendo que llego tarde cuando estoy llegando exactamente una hora antes
-Trabajar horas en un archivo y después borrarlo al borrar las copias de seguridad
-Ir hacia un sitio y de repente advertir que camino en sentido contrario
-Encender el teléfono y llamar en pleno vuelo, a pesar de que queden sólo 10 minutos para llegar a Barajas
-Colorear algo de un color que ni se le parece, y quedarte mirándolo en lugar de intentar reabsorber la acuarela
-Que alguien te advierte que la aguja de la gasolina la llevas un cuarto de vuelta por debajo del cero
-Pagar con bastantes más monedas de las necesarias
-Intentar abrir el buzón del vecino
-...

Todas estas cosas me han pasado en el último mes, mes y medio. Y otras cuantas más...

14 mayo 2006

Descubre una arandela clavadita al cantante de U2

Existe una serie de profesiones que suelen estar muy mal valoradas. No me refiero a que sean vistas de una manera despectiva, todo lo contrario, sino a que la gente piensa que cualquiera que pasara por la calle lo haría mejor que un profesional. Esto se produce muchas veces porque el ciudadano de a pie no conoce reálmente en qué consiste la profesión, sino tan sólo su cara exterior, sus resultados. Aunque mi profesión es muy dada a esto, hoy hablaré de otra muy lejana: del periodismo y de la imagen que nos llega de él.

La primera conclusión es que si quieres enterarte de algo no te enteres por la prensa. Es lógico, la cantidad de noticias es tal que aquellas que te interesan y se acercan a ti suelen estar muy resumidas y tratadas por encima. Ahora, que no se comprende por qué apenas 3 o 4 noticias se repiten sin parar a lo largo de varios días, algo especialmente habitual en televisión. Y lo mejor es que después de la repetitiva tortura desaparecen sin que se sepan sus conclusiones. Aún se recuerda el Referéndum sobre la Constitución Europea, sobre el que se gastaron horas y horas absurdas en la prensa en darle vueltas al asunto, en promociones que nada envidian a las publicitarias en cuanto a imagen corporativa, promocionando el "Sí" sin informar (y quizá sin saber) qué decía uno sólo de sus artículos. Una vez aprobado siguieron días y días martirizándonos con lo ventajoso que era para nosotros y las grandes connotaciones que tendría en la historia. ¿Y qué fue de aquella noticia? De repente desapareció de los medios. Ya nadie recuerda cómo acabó todo, su resultado en otros países, si sigue adelante, si se continuará una nueva...

Algo que también me pone de los nervios es la diferencia de las noticias entre un medio y otro y con la realidad, y no me refiero a motivos políticos. Es algo más habitual de la prensa escrita. Se acentúa cuando tienes una relación cercana con la noticia. Por ejemplo, tengo comprobado que cuando en una noticia aparecen nombres no muy conocidos, en la mitad de los casos son erróneos. Si en un titular aparece algo del estilo de "Natialia Fuentes descubre una nueva proteína" ten por seguro que en realidad se llama como muy parecido Noelia Fernández o Nuria Ferreira. Y además seguro que fue hace 2 años y que ya se conocía y tan sólo se descubrió algo nuevo. Y eso que no conozco el mundo de la medicina, pero en este tipo de noticias suele ser así. También pasa con noticias de supuesto mayor interés. Tal es el caso de un apuñalamiento que aparecía recientemente en la prensa, que para cada medio había sido en un municipio diferente.

Otro caso habitual es el de la noticia absurda. En esto son especialistas en Antena 3. "Un mallorquín vive 2 años y medio sin dejar de mirar a La Meca", "Tiene encima de la tele un tapete de croché que se investiga si perteneció a Luis XIV" o "
Descubre que una arandela de su fregadero es clavadita al cantante de U2" son noticias que no me extrañaría escuchar mañana en esta cadena o en cuanquier otra. Así luego la gente se mete en agua una semana, si es que saben de antemano que así van a salir en la tele seguro.

Podría seguir escribiendo más casos, como el de periodistas estrella, la información deportiva en televisión... E incluso explicar mi opinión de que como servicio público las cosas se tendrían que hacer de otra manera. Pero no quiero terminar sin pensar en aquellos que un día decidieron hacerse periodistas, con todos los valores que ello conlleva. Seguramente pensará de mí que las cosas no son así y que el periodismo es algo mucho más serio. Quizá que su trabajo real es muy desconocido para el público aunque lo tengamos presente día tras día, como pasa en mi profesión.

Pero es lo que hay. Y nadie va a cambiarlo de momento.

09 abril 2006

Cosas que se echan de menos de viaje

  • La música
  • Las cosas que vas perdiendo
  • La bicicleta
  • El azul, el blanco, el arcilla...
  • El aire
  • La noción del tiempo
  • Controlar cómo van tus asuntos
  • Poder utilizar y entender todos los matices del lenguage
  • Los desayunos a media mañana
  • Que te tomen en serio
  • Conducir tranquilamente por la ciudad
  • Encontrarte a gente con la que no habías quedado
  • El horario
  • La tranquilidad de que todo tiene fácil solución
  • Poder cambiar los planes
  • ...

09 marzo 2006

Textos escritos

Acabo de leer mi anterior entrada y he pensado: ¿Realmente le interesa a alguien? Sinceramente, no creo que nadie haya llegado a leérsela entera.
Y es que desde que abrí esta bitácora aún no tengo claro acerca de qué temas escribir. Que sean interesantes o no es lo de menos, pero sí pienso que como mínimo sí deberían de tener cierta "utilidad". Que no se lean por saber algo de la vida de otra persona, sino por conocer pensamientos y situaciones que quizá aún no hayamos vivido personalmente o sobre las que no hemos tenido noticia recientemente.
Al hilo de esto, esta mañana me encontraba con un compañero (al que apenas conozco) discutiendo sobre las condiciones con las que deberían proyectarse las viviendas que resultaran de unificar varios edificios en uno solo en pleno centro. No era una discusión ni mucho menos técnica, sino una reflexión subjetiva en torno a la vivienda como lugar a habitar. Su empeño en ciertos esquemas que a mi juicio todos sabemos que no funcionan se debían, según él, “A mi experiencia como inmigrante, al saber lo que es enfrentarme a una vivienda que no considero mi hogar”, y a otra serie de condiciones que, si bien ahora no recuerdo, eran aún más interesantes. La verdad es que desconocía por completo su condición de inmigrante. Pues bien, me encantaría poder leer algún día en una bitácora cuáles son esas experiencias, que yo no he podido vivir, y que le llevan a pensar de una manera diferente a la mía. Poder, por tanto, conocer al mundo y a la gente un poco mejor.

Desde aquí os animo a que dejéis como comentario vuestra “Reflexión subjetiva en torno a la vivienda como lugar a habitar” (Me ha quedado que parece el título de un ensayo, a ver quién se atreve...).
¡Ah! Y por cierto, ¡hacedme correcciones de estilo!, personalmente creo que estos artículos me quedan algo trabados de leer.

27 febrero 2006

Un Hogar Allí

Estos días he tenido la suerte de poder salir de aquí. Y he tenido una sensación que he tenido muy pocas veces en mi vida: la de sentirme mejor en la casa de otro que en la mía.
Cuando era pequeño nunca le tuve nigún cariño al lugar en que vivía. No sólo porque no fuera ni mucho menos un lugar pensado para niños, me deprimían muchas otras cosas, en especial mi edificio. Estaba (y sigue estando) en un solar excavado a una pared de roca, por lo que apenas tenía luz. Apenas viví allí hasta los 5 años y sólo los inviernos, pero cada dia en él era una condena, pues cualquier cárcel es mucho más acogedora que aquellas agobiantes cuatro paredes que parecían querer aplastarte. Aunque es cierto que poco después aquel pueblo fue reconstruido casi por completo de una manera bastante más acogedora.
En contraste, estos día he estado en un lugar que aunque anteriormente era desconocido para mí, ahora siento como mi propia casa. En este caso no tiene nada que ver con el edificio, sino con el hogar. A veces es necesario encontrarte lugares así para devolverte al mundo. Cada minuto allí, aunque no hubiera nada que hacer, era un momento interesante.
Ahora me arrepiento de haber vuelto, algo que la verdad no sé por qué hice. Quizá porque el ser humano (aunque no me agrade) tiende a planificar las fechas. Aunque una vez aquí, la mesa llena de dibujos por materializar y cosas por hacer me lleva a pensar en lo absurdo de no haber estado unos días más, en lugar de seguir haciendo lo que tendré que hacer en el resto de mi vida.
Sólo espero conseguir que algún día alguien se sienta en mi casa como yo me he sentido allá.

12 febrero 2006

ARCO 2006

"El arte busca la belleza, convierte materiales vulgares en algo noble"

Un año más ha dado conmienzo ARCO. Y de nuevo la gente insistirá en juzgar el arte contemporáneo cómo si estuvieran obligados a colocar estas obras encima del tapete que tienen sobre el televisor, centro tectónico de sus casas.
La opinión que la gente vierte suele ser bastante curiosa. Mientras unos están totalmente en contra, supongo que por la envidia de saber que la gente vive de hacer cosas así; otros los defienden con fervor, ante el miedo de quedar como unos incultos o unos retrógrados. Pocos son aquellos que realmente se atreven a juzgar y reflexionar sobre aquello que se les muestra sin tener prejuicios.
También se puede distinguir entre los autores. Quizá alguien no esté de acuerdo, por lo que le invito a que muestre su opinión. Pero en esto que llaman "arte contemporáneo" suele haber tres grupos. En primer lugar están los que se creen poco menos que unos iluminados, y creen que su obra es fundamental para la humanidad. Generalmente empiezan siendo buenos y acaban totalmente perdidos. Luego están aquellos que son conscientes de que su obra no vale nada, pero son unos artistas a la hora de venderla. Personalmente son mis preferidos, pues son los que mayor reflexión conllevan. A veces me gustaría ser ellos, pues disfrutan como nadie de lo que hacen. Por último están aquellos que se basan en que el arte hoy en día sirve para decorar, y como tal sus obras de arte son geniales proyectos de decoración. Si no que se lo digan a Calatrava, del que ya hablaré en alguna ocasión.
Independientemente, también están aquellos artistas que, con un estilo u otro, saben hacer las cosas bien. Pero ellos no hacen "arte contemporáneo", sino simple y llanamente, "arte".

Como curiosidad contaré que últimamente ha surgido por aquí una gran polémica por la colocación de una serie de esculturas con forma humana en diversas calles, una de las cuales es un cuerpo desnudo que ha venido a parar frente a una iglesia. Un giño más de la estupidez que gasta la gente aquí. Genial la respuesta del escultor:
"Incultos, mírense ustedes la obra de Miguel Ángel"

07 febrero 2006

Una Mañana Cualquiera

Me dirijo hacia una imprenta a primera hora de la mañana. La cola es grande. En la cola, una niña con un disquet en su mano espera pacientemente su turno. Pretende imprimir un poster que ella misma a hecho, y se nota mucho que les la primera vez que va a un sitio así. Poco a poco descubre que la mayoría de la gente que va llegando pasa delante de ella y no está allí más de cinco minutos: "Bueno, aquí tienes, ya sabes, como siempre, luego me paso a buscarlo". Cuando por fin le toca, el técnico parece empeñado en buscarle problemas: "Es que la orientación no me conicide. Además, el PostScript tiene mucho nivel. Y para imprimirtelo en ese papel necesito de máquina y para un póster no lo voy a hacer", mientras le mira como pensando: "No tengo ganas de perder el tiempo contigo".
Puede parecer una historia sin más, pero no dudo de que aquella niña sintió ése día cómo funciona de verdad la sociedad. En ocasiones aquello que a una persona le puede hacer una gran ilusión lo minusvaloramos porque estamos acostumbrados a verlo como algo normal.

29 enero 2006

La primera entrada

Hace tiempo, el hecho de que la gente estableciera una relación con internet más alla de la que se establece con un revista de papel físico me resultaba chocante. Contar tu vida a alguien que no conoces es algo que nunca me ha interesado, pues pensaba que por suerte si necesito contársela a alguien tengo a quién.
Mi relación con un "blog" no fue más allá que la de ver fotos de conocidos haciendo proezas del tipo: "El día que nos bebimos 20 litros de cerveza" o "Mi foto con un Ferrari Testarrosa que aparcaron en la puerta de casa". Aquello que se publica más que nada porque la gente lo lee con más atención que un correo electrónico, pues lo lee cuando lo busca y no cuando lo recibe.
Sin embargo, hace poco una serie de encargos me han llevado a pasarme delante del ordenador más tiempo del que quisiera. Además, como existen personas cuyo mayor reto es que todo se haga como ellos dicen, aunque sepan que es erróneo, se piden cosas que los ordenadores de hoy en día no están preparados para hacer. Durante estos días me he pasado mucho más tiempo esperando a que el ordenador termine lo que está haciendo, que trabajando realmente. Y todas esas horas muertas las acabé utilizando para leer por internet.
En estas horas muertas he leído artículos, noticias... y blogs. En ellos descubrí algo diferente a lo que pensaba, pues soy de los que creen que el tiempo pasa en cosas y no en horas. Y todo aquello que te mantenga pensando y reflexionando nos hace aprovechar un poco más de esta vida tan corta. Es por ello que deseo embarcarme en esta aventura, y os pido que me sugeráis temas sobre los que reflexionar, o cualquier cosa que tenga interés de ser publicada. Muchas veces las personas más interesantes son las desconocidas. Y por qué no, a ver si voy puliendo mi estilo literario.
De momento este blog será un blog anónimo, pues es lo único que da sentido a la idea que me ha llevado a hacerlo (Precisamente sobre el hecho de ser coherente con nuestras propias ideas, y la influencia de este hecho en la creatividad, es algo sobre lo que me gustaría escribir algún día, pero tengo miedo de que resulte algo que no interese). He elegido el nombre de Soplo Gélido porque me encanta esa sensación, que además es habitual en esta tierra, y no por ninguna relación con algún tipo de personaje o de cualquier otro tipo.
Espero que tenga continuidad.